Al menos 314 muertos en el incendio de una fábrica textil en el sur de Pakistán

Al menos 314 personas han muerto en un incendio, según fuentes policiales, que arrasó anoche una fábrica de material textil en la ciudad de Karachi, en el sur de Pakistán, en uno de los peores siniestros de la historia del país surasiático.

Las deplorables condiciones laborales y la falta de seguridad convirtieron en una trampa mortal el edificio de cuatro pisos, dedicado a la industria textil. Los empleados quedaron atrapados en el interior.

El desastre se declaró anoche en la sede de Ali Enterprise, un inmueble de 4 pisos en el modesto barrio de Baldia Town, y hoy cerca del mediodía (hora local) el fuego no había podido ser extinguido del todo y los equipos de rescate continuaban extrayendo cadáveres.

Un responsable de Bomberos de Karachi, Zakir Husain, dijo a primera hora que hay «al menos 90 muertos», y el jefe de ese cuerpo, Ehtesham Salim, añadió hacia mediodía (hora local) que «seguro que quedan muchos cuerpos dentro del edificio siniestrado». Esta cifra casi se duplicaba horas más tarde cuando Roshan Shaikh, comisionada de la ciudad, declaró a Afp que «hemos recuperado 166 cuerpos, pero se teme que haya más víctimas mortales».

Causas

Un responsable de los equipos de rescate declaró a Geo que el siniestro se declaró por un cortocircuito en un gran generador eléctrico ubicado cerca del principal acceso de la fábrica, que se convirtió en una trampa mortal para los trabajadores.

La mayoría de los cadáveres fueron rescatados del sótano y del cuarto piso de la fábrica. Las ínfimas condiciones laborales y de seguridad en las que operan los miles de fábricas textiles del país sirvieron para convertir el incendio en una catástrofe.

Según diversos medios, en el inmueble, de unos 2.000 metros cuadradosde superficie, trabajaban hacinados entre 1.500 y 2.000 personas, entre ellas varios menores, y no había prácticamente ninguna medida básica contra incendios.

Conforme al relato de los bomberos, el generador cortocircuitado sirvió de tapón para la salida de los trabajadores, muchos de los cuales estaban en un sótano al cual sólo se podía acceder por una pequeña puerta que quedó enseguida bloqueada.

Saltando por las ventanas

La mayoría de trabajadores lograron huir antes de que el inmueble quedara totalmente envuelto por las llamas, y muchos lo hicieron saltando por las ventanas, por lo que los equipos sanitarios tuvieron que atender decenas de personas con piernas fracturadas.

Durante las labores de rescate una de las principales preocupaciones de los bomberos fue enfriar lo antes posible la estructura del inmueble, cuya estructura sufrió importantes daños por el virulento fuego y amenazaba con derrumbarse.

Aunque no suelen alcanzar magnitudes como las de este incendio, los siniestros de este tipo son relativamente frecuentes en el país debido sobre todo a la precariedad en la que se trabaja en el sector textil, uno de los motores del economía nacional.

Crisis energética

Pakistán atraviesa además una grave crisis energética, con continuos cortes en el suministro eléctrico que obligan a los empresarios a depender de generadores de gasoil para no interrumpir la producción, lo cual aumenta los riesgos para los trabajadores.

Ayer, unas 20 personas murieron en la segunda ciudad del país, la oriental Lahore, en un incidente casi calcado al de Karachi tras la explosión de un generador en una fábrica de zapatos en la que trabajaban unos 45 empleados.

Este accidente es el segundo de envergadura que ocurre en Pakistán en las últimas 24 después de que el martes una explosión en una fábrica de zapatos de la ciudad oriental de Lahore causara la muerte de una veintena de personas.

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